jueves, febrero 22, 2007

Drive my car into the ocean...


Quiero partir diciéndole algo con todo cariño a mi instructor de manejo, permiso:

¡Por fin no te voy a ver más Conchetumadre y si te veo te choco!

Uff... hoy por fin terminé mis clases de conducción. La cagó weón. Nunca pensé que una cosa tan sencilla como sacar licencia de conducir podía ser tan, pero tan estresante. Al principio pensé que iba a ser la raja ir todos los días a las clases prácticas. Pensé que iba a ser súper entrete. O sea estaba emocionado. Iba a poder manejar de una vez por todas. Pero luego de la tercera práctica todo empezó a ponerse complicado.

Lo que pasa es que de instructor me tocó un weón raro. Cuando te saludaba parecía como si se acababa de fumar un porro. Todo buena onda, cómo estai y estrecha mi mano. Pero cuando iba manejando y por ejemplo se me ocurría el fatal error de no reducir la velocidad a tiempo en la cuarta o quinta clase, chucha, mejor me mataba. El compadre era neurótico a cagar. Una vez incluso estuvo a punto de mandarme el medio rosario. Es más, me lo empezó a mandar. Dijo "Puuuuuuuuuta la huevá" y golpeó la guantera del auto. Yo dije qué onda este culeado. Me quedé para adentro. O sea nunca esperé que por un simple error empezara a tirar chuchadas. No le dije nada, lo quedé mirando y como media cuadra más allá me pidió perdón.

Es cierto que lo podría haber cambiado, pero quería que el weón supiera que no me intimidaba. Y así se sucedieron las clases. Una tras otra todos los días. Un día se me ocurrió el fatal error de dejar la billetera en la casa, entonces llegué al metro y no tenía la Bip!, asi que tuve que faltar a clases ya que no alcanzaba a ir a buscar la Bip!. Puta, al otro día el weón me armó un escándalo como de cinco minutos. En otro tiempo lo habría mandado a la mierda altiro. Hubiera reaccionado mal y lo hubiera tapado a chuchadas. Pero como ahora ando medio hippie pensaba solamente en burbujas rosadas y tarareaba algún temita de Beck mientras pensaba en qué singular era el color de los pavos reales. Todo para no echar a perder mis días.

Pero se terminó. Por fín hoy se terminó. Así que sólo me queda ir a dar el exámen pero me siento preparado, filo. Falta poco para ver al Tranzfumóvil.

PS: Si algún día quieren hacer el curso de manejo por nada del mundo se les ocurra hacerlo en el Automóvil Club de Chile. No es que sea una mierda, sino que para el precio que cobran los weones (el cual no diré para que no me agarren a chuchadas por estúpido) no le encontré nada del otro mundo. Háganlo en cualquier otra parte pagando la mitad y saldrán manejando igual.

PS2: Chevy culeado saca licencia tú también porque no tomai, jajaja.

2 comentarios:

Pitcher dijo...

"...Pero como ahora ando medio hippie pensaba solamente en burbujas rosadas y tarareaba algún temita de Beck mientras pensaba en qué singular era el color de los pavos reales..." waaaaaaJAjaJAjaJajAjJAAjaJAjaJAja siento lo mismo wn!!! jsaJAjaJAja

pavos reales jaJAjaA wn aún con la caña ke estoy y toda la wea me cague de la risa wnnnnn jaJAjaJA

SE VIENE EL TRANFUSMOVIL!!! EH!EH!

cathy dijo...

JAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAJAA

wwwwwn me cage de la riisa cn tu historiia ajajajajjaa