sábado, noviembre 29, 2008

La Caña

Es horrible, la odio, pero quién me manda a mezclar chela, vino y whisky... eso.

Bonus Track: tenía pensado escribir una weá que fuera como una apología a los petroleros la marihuana pero como tengo caña también tengo paja, sorry... en todo caso si no tienen ninguna otra weá más interesante que hacer están interesados les pongo este video que es un documental de por qué en el mundo la hierba del Rey está prohibida y satanizada, igual tiene weás pa' cagarse de la risa...

Esta es la primera parte, creo que son como nueve en total y las demás las pueden pillar en Youtube siguiendo lo que su instinto animal les diga, chauss.

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lunes, octubre 06, 2008

El Horror

He visto fotos de mis amigos cuando eran niños. Me he visto en fotos cuando era niño. Eran fotos viejas, casi desteñidas. Los peinados me parecen ridículos pero en el fondo encierran cierto encanto. Las caras de aquellos a los que hoy respeto se veían rebosadas de juventud. Las caras de mis amigos y la mía propia se veían rebosadas de inocencia, de alegría, de ignorancia.

Mierda, ahora me miro en un espejo y veo todo lo contrario. Veo el pecado, veo culpabilidad, veo la amargura y veo una conciencia. Veo cicatrices de heridas provocadas por mí mismo, veo el paso del tiempo moldeando mis facciones. ¿Dónde quedó aquella mirada perdida en el horizonte tan sonriente y feliz sin causa alguna necesaria?

Deseo volver en el tiempo a jugar con tierra. Deseo tener ocho años otra vez, volver embarrado a la casa y que mi papá me rete. Deseo que el viejo me haga llorar asustándome, jugando conmigo, que me tome de las piernas y me dé vuelta amenazándome con soltarme en el aire, deseo volver a sentir ese pánico, deseo querer soltar un grito de angustia y no poder, sostenerlo, aguantarlo, creer que ya no puedo más y de repente liberarlo destruyendo mis tímpanos. Deseo correr a las faldas de mi vieja para que me consuele y me acaricie. Despertarme en las mañanas y saltar en sus brazos, que me vista para ir al colegio, que intente peinarme, sacarme los mocos, que me sirva la leche y que esta tenga nata, que me dé asco y sacarla con la cuchara. Quiero volver a sentir el olor a la pasta de zapatos negra, al gel que me dejaba el pelo como si me hubiera langüetiado una vaca.

Quiero volver a ver a aquellos amigos a los que odiaba pero que en el fondo los quería igual porque eran mis amigos. El furgón escolar que me llevaba a clases, la niña que me gustaba y que todas las mañanas la pasábamos a buscar a su casa y a quien yo la ignoraba y creía que la iba a enamorar con una mirada. Quiero estar en el patio del colegio jugando tazos, gastarme toda la mesada de la semana en un sólo día comprando papas fritas evercrisp azules para tener más tazos y llorar cuando algún matón me los quitaba.

Recuerdo mi primer volantín... y recuerdo al weón que me cortó el hilo de pura envidia.

Me pica la nariz al acordarme de eso y mientras me rasco veo la cicatriz que me dejé en mi mano izquierda el viernes cuando agarré un encendedor, lo prendí y me quemé un nudillo. Soy capaz de recordarlo todo, mi piel quebrándose cuando le pasaba una yema de los dedos por encima y la cola de cigarrillo mientras se dirigía lentamente a extinguir su fuego en mi piel, en mi nudillo, que ya no era de un rosado pálido, sino que de un rojo intenso. Recuerdo el humo... recuerdo el olor... recuerdo el dolor... recuerdo que me gustó...

"Y yo solía ser un tipo tan bueno".

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lunes, septiembre 22, 2008

La indiferencia me da lo mismo


Hace rato que no me viene el odio, el asco ni la repulsión por todos los gusanos que me rodean, hace rato que no siento la angustia juvenil, hace rato ya que no me dan ganas de mandar a la mierda a todo aquél que piense distinto a mí, sin embargo debo ser justo y admitir también que hace rato ya que no me preocupo por cambiar a la gente.

Sé que la masa es weona y mucho, pero pareciese que ya no me importa, me da lo mismo, están ahí caminando como corderitos al matadero sin cuestionarse nada, materialistas como siempre urgidos porque sus amigos tienen un iPhone y ellos no, preocupados por no decir garabatos en público, respetando las normas de conducta, saludando gente por compromiso, con sus cabezas llenas de tabúes ridículos, a la mierda con ellos... incesto, aborto, violaciones, sexo con caca, sexo con animales, pedofilia, término usado para describir a aquellos que sienten un deseo irrefrenable de culearse a nuestros hermanos pequeños y acabar dentro de ellos pero cuyo significado es tan perturbador que se hace necesario inventar una palabra que pueda ser pronunciada en los noticiarios sin miedo a que la gente se espante.

Hace unos días un camión con más de seiscientos kilos de explosivos detonó fuera de un hotel en Pakistán, pero los noticiarios sólo mostraron los daños materiales, las llamas, las ruinas, una visión muy materialista del dolor, ¿donde quedaron los cadáveres y los mutilados? Claro, no hay que mostrarlos para no herir sensibilidades, díganme sádico, díganme morboso, no me interesa, en mi mundo ideal todas aquellas atrocidades se las mostraría explícitamente a la población para que entiendan que lo que ocurrió fué horrosoro, para que se asqueen, para que tengan que desviar la mirada, para que cambien de canal, da lo mismo, el objetivo es producirles algo y no dejarlos indiferentes, el objetivo es sacarlos del ensimismamiento, de la pasividad, el objetivo es hacerles entender que ocurrió algo malo, algo que no debe ocurrir de nuevo y que en la pasividad y en la indiferencia no se ayuda en absoluto a que no ocurra de nuevo.

Es lo que opino, pero ¿haré algo?, por supuesto que no, porque me vendí al sistema aunque sigo siendo anarquista. Soy un inconformista aburguesado, un revolucionario domesticado, un guerrillero con actitud de Hippie que desea cambiar el mundo, pero por inercia.

Quizás esto es lo que llaman madurar, quizás sea que por fín lo logré y me volví un insensible definitivamente... o quizás ambas cosas.

PS: lean de nuevo el segundo párrafo y reemplazen el término "la masa" por mi nombre.

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jueves, agosto 07, 2008

Finalmente libres


La idea de quitarme la vida siempre me ha parecido... intrigante. No es que me quiera suicidar, sino que detrás del concepto de "matarse a uno mismo" hay algo tan antinatural, tan turbio, tan tabú que me atrae, no como un fin a realizar sino que como un objetivo de análisis. ¿Qué lleva a un joven de 15 años a quitarse la vida?, lo digo a propósito de un cabro que hoy se tiró de un piso 11 en las condes; lo digo por el guitarrista de Rekiem, una de las bandas chilenas que antes me gustaba que hace unos años en un carrete con unos amigos decidió hacer lo mismo que aquél que mencioné antes; lo digo por Kurt Cobain, uno de mis más grandes ídolos.

Layne Staley, el que solía ser el vocalista de Alice in Chains, habla en muchas de sus letras sobre su deseo de matarse, frases como "quiero saborear una pistola sucia, punzante, en mi boca, en mi lengua" o "aún no encuentro una manera de matarme (...) una bala me grita desde lo lejos" son típicas del grunge, sin embargo no se mató, no tuvo el coraje, aunque finalmente igual murió de una sobredosis de heroína recordando a Kurt muchos años después en el aniversario de su fallecimiento, quizás pensando que quien debía morir de los líderes del grunge era él y no Kurt. Me lo imagino, llorando a su amigo, solo en una pieza, inyectándose el mortal elemento por sus venas cada vez más, intentando suprimir si es que no su existencia, su conciencia con un solo pensamiento en la cabeza, con la frase "NO TUVE EL CORAJE" escrito en mayúsculas en un letrero de neón parpadeando defectuosamente.

Ambos deben estar ardiendo en el infierno supongo si es que me adhiero a la doctrina católica apostólica y romana. Ardiendo para toda la eternidad, ¿por qué?, me pregunto, ¿por qué será pecado disponer de la vida propia?, ¿por qué será incorrecto deshacernos de algo que de partida no pedimos?

Todas mis dudas sin embargo se responden solas cuando pienso en un joven de 15 años de edad que se quita la vida y es más, todas mis dudas se reducen a polvo cuando pienso en un joven de 16 años que decide armarse hasta los dientes para quitarse la vida propia en el colegio junto a la de varios compañeros más. Independientemente de las creencias religiosas o espirituales aquello es por donde se mire un pecado, quizás no tanto en el sentido de que se condena el alma de quien lleva a cabo aquél acto. Es un pecado social del cual todos somos culpables. Actos como esos nos condenan a todos pues dejan expuestos nuestra pasividad, negligencia e individualidad.

Sí, estoy generalizando, para variar, lo reconozco. Estoy intentando transmitirle mi sentimiento de culpa a los demás, ¿pero qué se puede hacer?, ¿cómo ayudar a otro a sentirse bien, a levantarle el ánimo cuando ni yo mismo sé que hacer para sentirme bien conmigo mismo?, ¿como aconsejar a alguien que no se atreve a pedir consejo cuando yo mismo necesito tantos de ellos y no me atrevo a pedirlos?

Al final estas palabras quedarán únicamente en lo que son, en lo mismo de siempre, una mera conjunción de letras que reunidas significan algo y que hiladas unas con otras transmiten una idea que queda plasmada en el punto más insignificante de internet como es un blog personal para que alguien llegue, las lea, reflexione cinco minutos y siga su vida igual que siempre. En unas cuantas horas más en otro lugar del mundo se suicidará otro joven, unos cuantos planearán una masacre escolar y mientras tanto yo estaré acurrucado en mi cama sumido en el vacío de la noche pensando para mis adentros que la vida es insignificante, sobretodo la mía pues el tiempo no se detiene y yo no soy nada más que un animal racional que se niega a pensar que nadie vive eternamente pues le temo a la muerte y pensar en ella me hace reflexionar con la idea de que todo es vago, de que nada es constante, de que en algún momento a todos nos olvidan y de que no existe nadie inmortal, ni siquiera los dioses, puesto que como diría Sandman, incluso ellos mueren, cuando la gente deja de creer en ellos.

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viernes, julio 18, 2008

A la mierda los periodistas

Me cago en los periodistas, se creen indestructibles e indispensables para la sociedad y no son más que las lacras de ésta. El 21 de Mayo pasado le pegaron a un fotógrafo en Valparaiso que andaba metido en las protestas, puta... ¿que esperaba si llovían los lumazos?, son los riesgos inherentes de la profesión y punto. Estoy apestado de que en este país toquen a un periodista y salten todos los medios en un acto de matonaje a defender al "afectado", váyanse a la mierda...

Si el weón le tiene miedo a los lumazos, que no se vaya a meter a las protestas y chao, ¿que quieren los weones ahora?, ¿protección policial?, chupenlo con mayo los weones, es más, vean a este culeado en la época de mi Capitán General, cagado de miedo diciéndole a los pacos "señor oficial, no dispare por favor" siendo que ni lo pescaban... llorones no más ¬¬



PS: Sí weon, estoy picado porque me eché el electivo de periodismo que tomé, únicamente porque los ayudantes culeados que tenían la "responsabilidad" de evaluar el 50% de mi nota final nos tienen mala a los de derecho porque no les alcanzó el puntaje y porque si es que pillan pega todos juntos van a ganar menos de lo que ganaré yo y me cagaron con la nota de presentación, pero ya me reiré yo cuando vaya por el paseo Huérfanos y vea a uno de estos weones rogándome porque lustre mis zapatos con ellos.

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